sábado, 22 de marzo de 2014

Aún espero...

Me he mudado, a un lugar alto
he dejado las paredes de mi hogar, y ahora vivo bajo un árbol
que en el día me cuida del sol, y en su sombra me aguarda;
pero que en las noches, por mi no puede hacer nada,
y casi muero cada madrugada, del frió que se adentra en mi pecho y mis dedos.

Cuando las aves, mueven las ramas de este nuevo hogar
despierto, y al sonar su cantar, oigo como ellas reciben al amanecer.

Cuando me doy cuenta que el sol, de su salida se detiene,
y en un instante el canto de las aves, a una se enmudecen,
la brisa deja de soplar, el agua deja de correr,
las hojas dejan de caer, las nubes por el cielo volar
y mi reloj por completo se detiene.
-Cuando veo tu sonrisa.

Veo pasar, por un instante tan pequeño de tiempo
tu boca dibujando con tus labios una hermosa sonrisa,
sonrisa que me tiene aquí, esperando por ti,
te veo, y salto sin que me importe encontrarme golpeado
buscando alcanzarte, pero tan rápido noto que te has distanciado,
y al perderte de mi vista, el sol termina de salir, las aves continúan su canto
la brisa corre de una dirección a otra, y mi reloj sigue marcando las horas sin ti.

Yo vivo contando tus pasos y tu vives en un camino alejado,
vivo siguiendo las huellas que en el suelo has dejado
y tu sigues sin sentido tantos caminos distintos, que perdido me han dejado,
vivo caminando esos lugares en los que antes te he hallado,
y tu caminas siempre ausente de en donde te sigo buscando,
y cuando al fin creo poder encontrarte, te pierdes y dejo de mirarte,
y en mi pecho siento que se agrieta un dolor a derrota,
que son las puertas que mas tarde el frió de la noche,
usara para torturarme cuando regreso a aquel árbol.

Cuando otra vez es de madrugada, y en el momento en que el silencio es enorme
con mis ojos cerrados, revivo en mi mente tu boca con tus labios figurando esa hermosa sonrisa,
y pienso para mi, cuanto me gustaría ser alguna vez la razón por la que sonrías así!

Y ahora donde estas? porque a mi pecho y mis adentros
les parece que tu sin saber escapas, y yo sin saber te dejo ir;
vas y vienes, sin saber que mi pulso no se detiene
exigiéndome seguirte, sin importarnos hasta donde tu llegues.

Al verte caminar, e irte de aquí
entiendo que eres algo que sin tener perdí,
que nunca tuve y debo recuperar.

Sin poderte pedir que vengas, te quiero aquí,
sin poderte abrazar no quiero soltarte,
sin poderte retener, no quiero dejarte,
sin poderte hacer sonreír, quiero volver a verte hacerlo.


domingo, 23 de febrero de 2014

El cielo nocturno.

Podría pensarse que es sumamente ridículo
estar aquí, tan atento de este atardecer
viendo como ya se pueden divisar una que otra pequeña estrella
en donde la penumbra creada por los bordes de las nubes y la luz
no dejan de desplazarse a donde el viento se le antoja llevarlos.

Y estoy aquí, observando como poco a poco
la oscuridad va ahogando el hermoso efecto naranja que el cielo tiene,
mientras el sol se desploma y simplemente cae como desmayado a descansar,
perdiéndose en el horizonte, y abandonándose a ser invadido por aquella misma oscuridad
que deja ya apreciar mejor el color de aquellas estrellas que vi antes de que fuese ya noche.

Y sigo aquí, sin refutar lo ridículo que podría parecer estar aquí
observando el cielo, cielo tan oscuro, solo con esas pequeñas luces llamadas estrellas.
La gente tal vez si tenga razón, y es ridículo ver cada día hacia arriba
viendo casi exactamente el mismo espectáculo, que mas que extraordinario
ya les parece a todos algo normal y que no es para quedarse como espectador
de un atardecer mas,
en fin un atardecer seria especial quizás si se estuviese en otro lugar, que no fuera la ciudad
y concuerdo en eso, hay muchos lugares como la playa, lugares altos como Alegría, Coatepeque y entre tantos por mencionar,
en donde si se le encuentra chiste ver el anochecer aparecer.

Sin embargo yo no necesito estar en un paisaje mas, para poder apreciar el espectáculo del cielo,
en si, a diario no me encuentro fascinado por el simple hecho de ver marcharse el sol
la verdad es que hay algo mas en esto.

Cuando el cielo oscurece, y no hay nada que mirar en el 
mas que unos pequeños puntos encendidos, llamados estrellas,
y una que otra nube dibujada por la gentileza de la luna que le expone ante nosotros con su luz
me pierdo en la inmensidad del cielo oscuro, sin nada que pueda entender del mar de tinieblas que tenemos por noche.
Y estoy allí, bajo la luz de algunas estrellas, y la luna escondida tras nubes
perdiéndome en como el viento mueve de aquí para allá las nubes
y con ello pensándote..
Imaginándote conmigo, siendo una habitación ausentada de luz nuestro cielo
donde mis manos se convierten en mas que el viento en una brisa
que con tanto deseo,  mis dedos te acarician
como si fueran las nubes vengo
apartando los mechones del fleco en tu cara, soltando por completo tu pelo,
así como el viento aparta las nubes, para que la luna y su luz a la vista aparezca
deslizo mis manos, por detrás de tu oído, recorriendo tu cuello,
sujetando con firmeza tus hombros, dejando caer mis dedos por tu espalda
hasta aferrarme a tu cadera, y acercarte a mi
como cuando el cielo nos deja ver hermosas constelaciones
formadas de estrellas agrupadas
estoy viendo tus ojos, tu nariz, tus labios formando una expresión tan bella en tu boca;
es cada parte de tu cuerpo, una estrella la cual
debo descubrir quitando las nubes de tu ropa
con la brisa de mis manos, desnudándote ante mi
tomando el borde de tu blusa, y haciéndola volar hasta los aires
encontrándome con tu torso, tus lunares, y tu suave piel;
tu cuerpo desnudo, es la mas hermosa constelación,
que cada parte de ti como estrellas forman ante mi...

La noche es así, y el sereno
el viento húmedo y fresco comienza a soplar;
y así yo respirar el perfume que pones sobre tu cuerpo
cada mañana seguramente después de que sales de la ducha
respirar y terminar por completo su fragancia que aun esta impregnada en tu cuerpo.
respirar hasta que solo me encuentre con el olor puro de tu piel.
Llevando mi nariz, por cada uno de tus rincones en el cuerpo,
llegar hasta entre tu quijada y tu cuello,
en el aroma detrás de tu pelo, con mis manos en tu cintura
recorrer lentamente tu espalda, que encuentro arqueada cuando te roza mi nariz
llevándome tu mas dulce aroma, girándote hacia mi
encontrándome de nuevo con tu rostro, con tus ojos,
respirando tu aliento, y encontrándome con tu boca en un beso..

Ya las horas de la madrugada apuntan, y el tamaño de la luna se a disminuido
me encuentro un poco cansado, pero sigo perdido en la noche
en sus luces, y en lo que la oscuridad me propone...
Encontrarme contigo.








domingo, 16 de febrero de 2014

No son tus recuerdos, eres tu en los mios...

No entiendo como estando en el presente,
vivo en el pasado.

No sabría explicarme a mi mismo que pasa
cada mañana que despertándome
me levanto de la cama, me dirijo a lavarme la cara,
sin salir de mi casa, solo pasando de mi cama al baño;
no sabría como pero  yo me encuentro a estas horas de la madrugada
en esa noche, en ese lugar, no a solas, sino contigo.

Me dispongo a caminar, viendo todo a pasar a mi ritmo
un par de arbustos, un par de gentes a la que saludo
el sol asomando por el oriente,
y mi mente sigue atrapado en ese instante,
en donde la luna es quien asoma tras algunas nubes
y allí estas tu, frente a mi ojos
frente a mi boca, justo ante los labios
tan hermosa como siempre, dulce y tierna.

A veces pienso que mi mente ha perdido la capacidad
de concentrarse, ya que a diario me encuentro
no por ti, ni en ti distraído,
sino perdido en la imagen que de tu rostro en mi mente guardo;
perdido en la forma en que tu piel va mas allá de tus mejías
y baja en tu cuello, cubre tus hombros, tus suaves brazos
tu delicado pecho, tu abdomen, tu cintura, tu cadera, tus piernas;
me encuentro perdido en lo que yo recuerdo de tu piel
de tu color, de tu forma, de tu figura, de tus formas
tu no estas aquí, y no hay forma en la que yo pudiera estar atento hacia ti
ya que no puedo escucharte, ni verte, ni hablarte, ni tocarte,
pero aun con mis problemas de concentración, supongo que tal vez no lo tengo
lo que tengo es a una imagen de ti, un recuerdo mio de ti
un recuerdo, un pensamiento que yo todos los días formo
y creo en mi mente tu forma, con un pequeño eco de tu voz
completamente pintado de ti.

De pie, caminando, tras el balón, tras el volante, haciendo cola, descansando, amaneciendo
cuando sea, como sea, donde sea
sigo mi vida al pie de la letra de mi agenda, pero por dentro vencido
perdido en un marco oscuro, que lo único que me hago ver a mi mismo
es a ti en el centro, eres lo único que diviso cuando pienso y mas allá
solo hay un extraño color negro, eres lo que siempre escojo recordar.

Simplemente me haces falta...

miércoles, 12 de febrero de 2014

Sin Mensajeros..

Me encantaría que pudieras escuchar,
esta canción que sin dudar
fue hecha para que te la pueda dedicar.
Sin embargo, me detengo,
y no te comparto el nombre de la canción, ni quien la canta, 
ni ninguno de los versos de su letra.

Es que yo quisiera,
tomar mi guitarra, y recorrer con mis dedos,
su figura y sus cuerdas, hacerlas sonar para ti.
Quisiera cantarte, cuando la noche ya sea tarde,
cuando mucha gente ya busca descansar
y pocos carros y luces nos puedan perturbar.
Quisiera cantarte, cuando la noche es silenciosa y llena de oscuridad,
para que mas que mi voz, escuches a mi corazón cantar, para ti...

Me encantaría escribirte una carta,
Contigo como mi destinataria y yo, como tu romántico autor
y acabarme con tu nombre las lineas del papel.
Describiéndote, lo tanto que te sueño,
contándote cuanto nuestro encuentro deseo;
Pero me detengo, y ahorro la tinta de mi pluma,
guardando mi inspiración para el momento
en el que vea el color de tus ojos de nuevo,
y vuelva a ver el movimiento de tus labios cuando hablas,
cuando sonríes, y cuando atentamente escuchas y callas...

Mas me abstengo de escribir,
y me pierdo en el tiempo
esperando que avance y me lleve al momento 
en el que otra vez te veo,
el momento en el que escuchas mi voz
te saludo, te pregunto como estas!!?..
y abriendo mis brazos, prendo tu cuerpo.

Sin mensajeros, ni intermedios
sin ninguna canción con una letra 
parecida al o que por ti siento;
sin sobres o papel
en donde la tinta no puede llevar 
el frió que de ti tengo, y que sin mi
la tinta no podría hacerte entender
cuanto mi cuerpo arde si es  junto a ti...